Agradece a tu ex.

Disclaimer: Traducción, nada es mío, original click aquí.

Gracias por discutir conmigo. Me enseñaste la manera correcta de estar en desacuerdo, así como la manera incorrecta. Me empujaste al límite, y ahora sé que no debo llegar ahí nunca más.

Gracias por cuestionar cada gesto romántico que hice. El hecho de que creyeras que no eran más que intentos de cubrir secretos oscuros solo remarcó la necesidad de estos. Me enseñaste que soy más que capaz de ser romántica. A un punto casi patético, al grado de “Diario de una pasión”, “amor a primera vista”.

Gracias por compartir conmigo. Música estrepitosa de bocinas ruidosas. Equipos peleando con fans inquebrantables. Amigos fieles y una familia perfecta. Me enseñaste que puedo compartir las facetas intrínsecas de mi vida con alguien más. Y que cuando esos momentos duran más que nuestra relación, está bien pensar en ellos y recordarte.

Gracias por las tardes aburridas, sentados en el sillón. Mientras me quejaba de las interminables y múltiples noches en casa, con nada más que un six-pack, un control remoto y las temporadas de The Office; me di cuenta de mi afecto por la simpleza. Me enseñaste que soy más que capaz de soltar una botella de Jack Daniels y tomar un libro de cocina.

Gracias por la pérdida de afecto. Me enseñaste que la falta de cumplidos, la ausencia del toque físico y los lados separados de la cama, de hecho, me afectan. He aprendido que necesito la reafirmación física y la afirmación verbal de vez en cuando. También he aprendido que dicha necesidad, es aceptable.

Gracias por amarme. Hubo momentos, en que, sin duda alguna me hiciste la persona más feliz que jamás he sido. Hubo tiempos en que una mirada, un chiste local, un beso cálido, y una canción compartida, contigo, me llevaron dentro un mundo de besos y mariposas. Me enseñaste que soy capaz de ser así de feliz, otra vez.

Gracias por enfrentar una decisión difícil conmigo. Me enseñaste que puedo sobrevivir la peor situación imaginable. Que puedo sobrevivirla contigo. Y, eventualmente, la puedo sobrevivir sin ti. He aprendido que no puedo cambiar las decisión que tome, pero puedo aprender a vivir con ellas.

Gracias por dejarme. Puede que me haya convertido en un desastre. Un blanco fácil. Un concentrado de malas decisiones. Pero fui yo. Cada oscura. Retorcida. Horrible faceta de mi. Y al destrozarme, me enseñaste a construirme de nuevo.

Gracias por reconectar. La habilidad de ver cambios palpables. Transformaciones realistas. Y hábitos persistentes, remarcados con la necesidad de ciertas acciones. Me enseñaste que está bien voltear y echar una mirada a lo que fue. Sólo no demasiado tiempo.

Gracias por las llamadas ignoradas. Tu salida directa y decisiva de mi vida, fue el acto más humano de toda nuestra relación. Te odié por eso, pero fuiste el más fuerte de los dos. Me salvaste de mi misma. Y me enseñaste que puedo vivir en un mundo en donde tú ya no existes y florecer.

Gracias por impactarme.

Gracias por cambiarme.

Y, finalmente, gracias por ayudarme a crear un yo que es amado. Por alguien más.

Traducción, nada es mío, original click aquí.